De acuerdo con un informe de la empresa de inteligencia sanitaria Airfinity, el Mundial 2026 podría provocar una nueva ola de brotes de sarampión y otras enfermedades contagiosas. El estudio se publicó en el diario The Telegraph este sábado 13 de junio.
Según las investigaciones, los desplazamientos masivos de aficionados y trabajadores del torneo hacia México, Estados Unidos y Canadá aumentan significativamente el riesgo de transmisión en los tres países anfitriones y en otros con baja cobertura vacunal.
Previamente, las tres naciones vecinas ya confirmaron casos activos de sarampión, y varios partidos tendrán lugar en ciudades consideradas focos de contagio. Entre ellas se encuentran Miami, Houston, Guadalajara y Ciudad de México.
Las autoridades afirman que, solamente en Guadalajara, se han registrado más de 6.200 casos de sarampión en 2026, frente a los nueve de todo 2025. A pesar de que las otras dos naciones se declararon libres del patógeno, se perdió esa racha luego de reanudarse la transmisión sostenida en Canadá, con Estados Unidos encaminado a la misma situación.
Control sanitario
Organismos como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) recomiendan que quienes no puedan demostrar inmunidad reciban una dosis de la vacuna al menos dos semanas antes de viajar.
«En un estadio, en el transporte público o en un bar lleno de aficionados, basta cruzarse con mucha gente para que haya transmisión«, señaló Adam Finn, pediatra de la Universidad de Bristol en Reino Unido.
La caída de las tasas de vacunación solo incrementa el riesgo. En Canadá, la cobertura con dos dosis de la vacuna triple vírica cayó del 95 % en 2014 al 79 % en 2024. Por otra parte, en México la misma tasa ronda el 69 % en niños, con importantes lagunas de inmunidad entre adultos jóvenes.
Entre los 48 países participantes, solo 12 alcanzan el objetivo del 95 % fijado por la OMS. Incluso en países con coberturas altas, pequeños núcleos de población no vacunada pueden alimentar brotes locales.
Por este motivo, las autoridades están reforzando la vigilancia en aeropuertos, pasos fronterizos y grandes ciudades sede. De igual forma, universidades como Georgetown, en Washington D.C., crearon centros temporales para seguir en tiempo real las amenazas infecciosas asociadas al torneo.
Finalmente, los especialistas insisten en que el riesgo es de ida y vuelta. Esto quiere decir que los aficionados pueden llevarse el virus a casa, pero también introducirlo en comunidades poco inmunizadas de los países anfitriones.
Sarampión
El sarampión es uno de los virus más contagiosos y con mayor riesgo en una población no vacunada. Esta enfermedad se manifiesta inicialmente con fiebre alta, tos severa, conjuntivitis y las características manchas blancas dentro de la boca, seguidas de un sarpullido rojo que se extiende desde la cabeza hacia el resto del cuerpo.
El verdadero peligro de esta infección radica en sus complicaciones graves. Estas incluyen neumonía, la causa más común de mortalidad; encefalitis, una inflamación cerebral que puede provocar daño neurológico permanente o sordera, y la pérdida de la memoria inmunológica previa del cuerpo.
En casos extremadamente raros, el virus puede desencadenar panencefalitis esclerosante subaguda (PEES), un trastorno neurológico degenerativo que aparece años después del contagio inicial.
Una persona puede infectar en promedio a entre 12 y 18 más, transmitiéndolo por microgotas que pueden permanecer en el aire durante horas. En ese sentido, el período de incubación complica aún más el control, pues entre los primeros 10 a 14 días los infectados contagian antes de presentar fiebre o el característico exantema.



