The New York Times: EEUU movió costoso buque de guerra a Cabo Verde para asegurar secuestro de Alex Saab

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buque de guerra Alex Saab
Crucero San Jacinto 2017, Nueva York | Autor: Spencer Platt
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Un artículo de The New York Times firmado por Eric Schmitt y Julie Turkewitz y fechado 22 de diciembre de 2020 devela que Estados Unidos instaló un buque de guerra de la Armada frente a Cabo Verde. ¿El objetivo? Garantizar que el diplomático venezolano Alex Saab permaneciera secuestrado en este país de África Occidental y con ello «castigar» al presidente Nicolás Maduro.

Se trata del crucero San Jacinto, que salió desde Norfolk, estado de Virginia (sureste de Estados Unidos), hasta Cabo Verde. Fue, relatan los autores del escrito, una misión que se habría puesto en marcha a inicios de junio de 2020. La fecha coincide con el secuestro de Saab, mientras el avión en que viajaba con destino a Irán y en calidad de enviado especial repostaba combustible en la nación insular. Una ruta para garantizar alimentos y medicinas en medio del bloqueo vigente desde 2015 contra Venezuela.

Revela el texto publicado por el medio que «la llegada sigilosa» de este buque de guerra se dio luego del despido de Mark Esper, quien fungía como secretario de Defensa. Y agrega que Esper fue sacado del juego por Donald Trump del Pentágono, porque el funcionario se mantuvo renuente a desplegar el barco «para disuadir a Venezuela e Irán de sacar a Saab de la isla». Es decir, Estados Unidos movió por todo el Atlántico una embarcación de guerra para garantizar que Alex Saab permaneciera privado de libertad y víctima de torturas en Cabo Verde.

Fue justamente el sucesor de Esper, Cristopher Miller, antes asesor de la Casa Blanca de la llamada «línea dura», quien sí aprobó rápidamente el despliegue de San Jacinto.

¿Por qué tanto interés como para mover un costoso buque de guerra?
El San Jacinto, dice TNYT, tuvo «un costo operativo de 52.000 dólares al día, según la Segunda Flota de la Armada».
Por un lado, esto revela «el uso caprichoso de las fuerzas armadas por parte del gobierno: desplegar tropas en la frontera suroeste un día, y sacar abruptamente a otras tropas del noreste de Siria al día siguiente», agrega el artículo que cuestionan los críticos.
Asimismo, la información invita a reflexionar en algo vital. Si Alex Saab fuera ciertamente un «colaborador» de la Administración de Control Antidrogas (DEA) contra el gobierno de Maduro cómo es que sigue secuestrado; pero además cómo se explica que sus días en Cabo Verde transcurrieron con la fuerte custodia en mar de un costoso buque de guerra de una de la potencias militares más poderosas del mundo.
Admiten que secuestro de Saab es para «castigar a Maduro»

Según The New York Times, declaraciones de Jorge Arreaza (canciller en ese entonces) sobre que «el gobierno haría todo lo posible para proteger los derechos humanos de Alex Saab», despertaron preocupación en el país del norte.

Es así como «los oficiales de línea dura como Esper y Elliott Abrams expresaron su preocupación ante la posibilidad de que agentes iraníes o venezolanos pudieran ayudar a Saab a escapar del archipiélago (…) Y que Estados Unidos perdiera una oportunidad inusual de castigar a Maduro«. Lo último, una confesión excepcional de que el secuestro de Saab tiene una clara motivación política.

«Esper se mantuvo firme en Washington: la extradición de Saab era un esfuerzo digno. Pero tendría que realizarse sin un buque de guerra de la Armada. En su lugar, el gobierno de Trump envió el barco Bear de la Guardia Costera a Cabo Verde en agosto. El comandante Jay W. Guyer, portavoz de la Guardia Costera, dijo que el barco realizó una patrulla conjunta con la Guardia Costera de Cabo Verde (…) Dijo que el buque también participó en un simulacro de búsqueda y rescate cerca de Cabo Verde», adiciona TNYT.

Agrega que «los partidarios del despliegue de la Armada, como Abrams, expresaron su confianza en que la presencia del San Jacinto había disuadido cualquier fechoría nefasta». Por ende, se instruyó su retorno a Norfolk, Virginia.

El Comando de África del Pentágono nunca reconoció que envió este buque para una misión clandestina. Señaló, en cambio, que solo fue enviado a Cabo Verde «para combatir la actividad marítima transnacional ilícita». Así lo dijo Kelly Cahalan, una portavoz del comando, vía correo electrónico.

En síntesis, el diplomático Alex Saab suma 621 secuestrado como víctima de una guerra criminal y multidimensional contra Venezuela. El enviado especial, primero acusado de «testaferro de Maduro» y ahora «colaborador de la DEA», ha sido instrumentalizado con fines claros. Esos fines son implosionar un gobierno legítimo que no se subordina a intereses imperiales y que echó mano de estrategias legítimas para vencer el bloqueo.

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