La experiencia paramilitar de Abelardo de la Espriella

0
111
La experiencia paramilitar de Abelardo de la Espriella
Foto: Venezuela News.

En la recta final de la campaña, el candidato Iván Cepeda introdujo varias denuncias, tanto en la fiscalía de su país como en la Corte Penal Internacional, contra su contrincante para la segunda vuelta electoral, Abelardo de la Espriella.

De alguna forma, o varias, ese vértice de su historia no solo iba a ser resaltado, sino que ofrecería luces sobre sí mismo y sobre el tipo de poder que pudiera ejercer –a quién absuelve, a quién rehabilita y a quién encarcela- de llegar a la Casa de Nariño.

Ser amigo de la juventud de Salvatore Mancuso, a pesar de llevarse diez años de diferencia, y uno de los principales señores de la guerra de las Autodefensas Unidas de Colombia, no condena a nadie automáticamente. Son paisanos de Montería, departamento de Córdoba.

No debería ser procesalmente incriminante reivindicar a su paisano, que presidió numerosas masacres, desplazamientos, despojos en uno de los períodos más oscuros de la oscura historia colombiana, diciendo que “se echó a espaldas una lucha que debimos haber dado todos los cordobeses”.

Tampoco tiene que echar mala luz automáticamente que su familia y la de los hermanos Uribe Vélez, Álvaro y Santiago, sean amigos. Para cierta Colombia es hasta señal de prestigio, aunque quizás en estos tiempos no ayude que el ex presidente le diera varios cargos regionales al padre de de la Espriella, y que el hermano del expresidente esté en la cárcel, condenado por asesinato.

Pero la cosa con más lupa puede enredarse, y aquí comenzamos a ingresar en el terreno de la investigación periodística, y del sustento de algunas de las denuncias de Cepeda.

Los orígenes son importantes, sobre todo si, como en el caso de de la Espriella, fuiste primero el líder y fundador de una ONG, Fundación Iniciativas para la Paz, Fipaz, además de su miembro más activo en el “diálogo divulgativo” entre estudiantes y los cabecillas narcos y paramilitares que buscaban beneficiarse en el proceso de Santa Fe de Ralito.

El proceso de “Justicia y Paz” de Uribe en el que los líderes del paraexterminio se desmovilizaron, donde muchos narcotraficantes compraron una comandancia para beneficiarse y que en esencia culminó con la detención y posterior extradición a EEUU de los cabecillas, cuando comenzaron a revelar sus relaciones, precisamente, con Álvaro Uribe.

El tema es que Fipaz, acusa Iván Cepeda, fue financiada por Iván Roberto Duque alias Ernesto Báez, jefe político de las AUC y quien directamente contactó a de La Espriella para presidir Fipaz, uno de los artífices del intento de darle un perfil y barniz político a las Autodefensas Unidas de Colombia, narcotráfico, masacres y su todavía fresca montaña de muertos y desaparecidos no obstante.

Dentro del colectivo de abogados Colectivo Reyes Echendía, el ahora candidato de Firmes por la Patria llegó a defender además de a Mancuso y a Ernesto Báez, sino también a al Tuso Sierra, a Diego Murillo alias Don Berna, entre otros pesos pesados del narcotráfico y el paramilitarismo.

Pero además, es parte de la denuncia, de la Espriella estuvo entre los financistas del esfuerzo de cabildeo que hizo, con apoyo paraco también, que Mario Iguarán fuese fiscal general, y cerrara varias investigaciones. A pesar de no haberse comprobado, si es pública la amistad del papá de de la Espriella y el ex funcionario.

En esos días en que Ralito estaba movido, según el excomandante Pablo Hernán Sierra, alias Pipintá, el candidato presidencial fue el intermediario de un intento de soborno a magistrados de la Corte Suprema para que admitieron dentro de la Ley de Justicia y Paz la figura de sedición, confiriéndole la aspirada capa política al proceso en vez de concierto para delinquir que conformaron el marco jurídico de la Ley, cosa que no pasó.

La investigación que llevaba la fiscalía precisamente sobre esa operación, junto a otro intento de soborno que otro jefe paramilitar, Juan Carlos Sierra alias El Tuso fuera incluido dentro del marco de beneficios de Justicia y Paz. Las investigaciones fueron sospechosamente engavetadas y archivadas por otro fiscal general, Francisco Barbosa Delgado.

Esas balas, donde se mezcla el dinero proveniente de crímenes de lesa humanidad y narcotráfico, que también pagó sus honorarios profesionales, opera en el centro de dos de las denuncias de Cepeda.

La otra sería en torno a lavado de activos en el sector salud, a través de su modelo de gestoría privada, las Entidades Promotoras de Salud o EPS, en el departamento de Atlántico, en Barranquilla, cuyo dinero también se destinaría al enriquecimiento de figuras vinculadas al paramilitarismo.

Centavos, (para)negocios y propiedades

Puede que en esta materia sea más atractivo su defensa a estafadores a gran escala, sonados operadores de corrupción administrativa y otros especímenes del mundo empresarial, junto a sus negocios en inmuebles, etc., pero un ejemplo quizás en apariencia más prosaico explica más de una cosa.

Después de todo, como dice la máxima, el propósito de un sistema es lo que hace. No lo que dice o aparenta.

Y en eso es ejemplar la compra de un predio de 178 hectáreas en 2013 en Becerril, departamento del Cesar, llamado Nueva Jerusalén, y que todavía forma parte de su patrimonio declarado.

Por casi 680 millones de pesos, casi 200 mil dólares, de la Espriella le compró el lote de terreno a Marta Rodríguez Fuentes. Marta es hermana de Hughe Rodríguez Fuentes, alias Comandante Barbie, del Bloque Norte de las AUC, comandado por Rodrigo Tovar Pupo alias Jorge 40.

Si por un lado Nueva Jerusalén colinda con la hacienda El Carmen, propiedad del Comandante Barbie, por el otro, la totalidad del terreno, que fue distribuido entre cinco hermanos Rodríguez Fuentes presuntamente producto de una herencia, por el otro la totalidad del predio se encuentra dentro de las coordenadas de un título minero concedido a la trasnacional Drummond para la explotación de carbón, como desarrolla una investigación del portal Vorágine.

Comenzando por El Carmen, todos los predios alrededor de las tierras de de la Espriella fueron comandancias o escuelas para paramilitares, de cualquier manera centro de tortura, adiestramiento y asesinato.

Y aquí entonces se concentra el modelo: ultraviolencia contra población local, desplazamiento, despojo, despeje para las transnacionales, reorientadas la tierra a vocaciones de agricultura/ganadería extensiva o la explotación de recursos minerales, cerca de uno de los mayores yacimientos carboníferos del país.

Y no es que sea únicamente una sola experiencia de este tipo. Un proceso similar se vivió en Alto Caribona, al sur del departamento de Bolívar, con la mina de oro Mina Walter.

Fue la firma De la Espriella Lawyers, encabezado por su socio y compadre Daniel Peñarredonda, en donde tras haber sobrevivido la ocupación paramilitar los mineros artesanales de la zona, quienes descubrieron el yacimiento y fueron expulsados.

Pero, posterior al éxito de la alianza de actores de poder local y paracos los que a través de los buenos oficios de la firma del candidato presidencial y su socio, “desde 2021 el Clan del Golfo se ha rearmado con fuerza en la zona para abrirles paso, dicen (los pobladores de la zona), a las grandes multinacionales”, relata una investigación de Revista Raya.

Vale decir que Martha Rodríguez Fuentes es socia de de la Espriella en otros emprendimientos.

Votos, QR y las viejas prácticas

Puede que sea novedoso que una posible explicación al resultado electoral de la primera vuelta que hizo que Abelardo de la Espriella ganara fuera un sistema de “referidos”, de votantes, que se inscriben en una base de datos a través de un código QR para votar por Firmes por la Patria haya sido una de las vías para la compra de votos en distintas regiones del país.

Sin infraestructura de seguridad digital alguna, la base de datos está en esencia abierta y dentro de los activistas del candidato se encuentran distintas de funcionarios policiales a alcaldes, además de identidades falsas.

De paso, parte de la participación en la búsqueda de “referidos” (votantes) viene con recompensas que incluyen la posibilidad de ver algunos partidos del mundial o pasar el día con el candidato de la Espriella, constituyendo uno de los escándalos en curso.

Pero no es tan novedoso el viejo método tan caro en la política regional de ir comprando directamente votos por el candidato, sin dejar de recordar que hay otras vías coactivas para conseguir que lo hagan, con los que el Clan Gnecco del Cesar se ha puesto en la tarea.Precisamente el departamento donde está el predio de de la Espriella.

Lo mismo que se aplique un modelo similar en el departamento de Atlántico por el Clan Char. Tanto un clan como el otro, por supuesto, se podrá encontrar ejerciendo el cacicazgo regional y por lo tanto con excelentes relaciones con las distintas empresas criminales, las cuello blanco y las cuello sucio.

Por lo visto hay recursos que nunca cambian.

Observando desde la baranda

Algunas opiniones no le confieren efectividad jurídica a las denuncias de Cepeda contra de la Espriella por ser parte del engranaje de poder del que el paramilitarismo era el brazo armado para que los de arriba tuviesen el acceso a tierras y recursos que dicen merecerse, pero es eficaz para volver a poner en el centro la verdadera naturaleza, digamos la estructural, del mundo que representa de la Espriella.

Todo el mundo tiene claro que el abogado de Montería es la manifestación colombiana de Noboa, Milei, Bukele y Kast; que representa un tipo de liderazgo que ya no digamos que supera en el nivel de entrega a la generación anterior de líderes de derecha, sino que de alguna forma o de otra están debidamente engranados dentro de la maquinaria de los Estados Unidos (y por lo tanto de Israel).

La edición para y traqueta de esa nueva ola de captura directa de lo que queda de lo público.

Desde la mirada hemisférica gringa Colombia debe regresar el redil, que ahora se llama Escudo de las Américas. Que es exactamente lo que plantea de la Espriella con su pretendido intento de segundo Plan Colombia, la construcción de tropigulags a la salvadoreña, el desmantelamiento del Estado, la entrega irrestricta de recursos y la criminalización de la sociedad.

Un perfil de La Silla Vacía remata diciendo que de la Espriella no es un outsider sino, “en realidad, un insider de las zonas más turbias del poder”.

Cuando se tienen este conjunto de elementos, se puede entender por qué de la Espriella le tiene una bronca especial a la Jurisdicción Especial para la Paz como los mecanismos de memoria, verdad y reparación de uno de los períodos más violentos y turbulentos de toda América del Sur.

La campaña del candidato fue organizada por la firma Estrategia & Poder de su socio y colaborador Carlos Suárez, “que vende cursos”, cuenta el perfil de La Silla Vacía, “sobre cómo ganar campañas políticas y publica en redes lecciones como estas: ‘No gana el que dice la verdad, gana el que cuenta mejor la historia0; ‘Un candidato no gana por propuestas, gana por emoción’; ‘Es mejor ser temido que amado… si no se puede ser ambas cosas’; ‘James Bond no pide permiso, entra’”.

Pero al parecer esa merengada cutre y testosterónica no ha evitado que se haya visto en la recta final de la campaña pasando a la defensiva, incapaz de explicar cómo implementará sus políticas emblema, contradiciéndose, o matizando el mensaje incapaz de transmitirle viabilidad a sus dislates libertarios que, en el fondo, son una fachada.

Se dice que de la Espriella, que ganó en Antioquia a la candidata ungida por Álvaro Uribe, puede convertirse en el posible reemplazo de este último en el recambio de la derecha colombiana. Esto es, si gana. Si pierde, ha dicho, se retira de la política. Ya veremos.

Así como le gusta siempre manifestar a la izquierda que existe un hilo de continuidad, una sucesión de avatares de una sola gran lucha a lo largo de la historia, lo mismo se puede decir de las fuerzas del despojo, el desplazamiento y la acumulación.

Este hilo, que pudiera ir de milicias como Pájaros y Chulavitas, en sus fases tardías pasa también por las primeras autodefensas en Córdoba y el Magdalena Medio, del cartel de Medellín a Álvaro Uribe y su hermano Santiago, de Salvatore Mancuso a Abelardo de la Espriella.


Entérate de las noticias más relevantes de Venezuela y el mundo. Únete a nuestros canales de WhatsAppTelegram YouTubeActiva las notificaciones y síguenos en Facebook, Instagram y X. ¡Somos la verdad de Venezuela!

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here